Cuando la injusticia se convierte en un sistema, la democracia se ve amenazada.
Este libro revela con crudeza cómo los fallos judiciales pueden arruinar una vida y, al mismo tiempo, cuestionar la legitimidad de una institución que debería proteger a los ciudadanos. Basado en un caso real, el relato combina testimonio personal, análisis jurídico y reflexión política. Con un lenguaje accesible, el autor denuncia la opacidad de la justicia francesa, el silencio de las instituciones y la indiferencia hacia las víctimas. El resultado es un alegato en favor de una democracia más transparente y responsable.